viernes, 27 de marzo de 2015

Torremolinos: Visita al Molino del Inca

Nuestros amigos Angel y Elvira y Rafael y Francisca estaban pasando unos días en el Hotel Puente Real de Torremolinos, así que decidimos pasar unos días junto a ellos. Reservamos en el mismo hotel desde el jueves 26 al domingo 29 de marzo (ellos estaban allí desde el lunes 23 y continuaron después hasta el Miércoles Santo). Cuando llegamos, nos alojamos en los apartamentos del hotel y estuvimos viendo sus instalaciones. Es enorme, hay que llevar un plano para no perderse.
Hotel Puente Real

Al fondo, apartamentos del hotel donde nosotros (Isabel y yo) estuvimos alojados
Después de comer y descansar, alrededor de las seis de la tarde, nos reunimos en nuestro apartamento para ensayar unos karaokes que Rafael e Isabel iban a cantar en el hotel por la noche. Como el tiempo estaba fatal con un viento molestísimo y no daba gana de salir a ningún sitio, permanecimos en el apartamento hasta la hora de cenar prácticamente.
El viernes amaneció muy soleado y con poco viento, por lo que apetecía salir a dar un paseo. Entre todos decidimos visitar El Molino del Inca.
Entrada al Jardín Botánico Molino del Inca
El nombre del molino proviene de la licencia que se le otorgó a Joseph de Inca Méndez de Sotomayor el 8 de Agosto de 1700, para que edificase dos molinos de harina y un martinete para batir cobre. En 1923 su propietario era don Eduardo Nogales. El molino era de una parada movida por rodezno. La edificación estaba destinada a vivienda de recreo, garaje y huertos, sin utilización del molino, que tenía un salto de agua de 5,11 metros de caída y una cantidad de 22 litros por segundo, procedente exclusivamente del manantial de Inca. Actualmente forma parte del recinto botánico "Molino de Inca". Su estructura ha sido reparada y recreado muy fielmente un antiguo molino, que puede contemplarse como importantísimo testimonio de nuestras señas de identidad, ha tenido visitantes tan ilustres como Su Majestad el Rey Alfonso XIII y la Reina Victoria Eugenia el dia 13 de Febrero de 1.926, bebiendo agua del manantial del Albercón, que desde esa fecha, en homenaje a su distinguida presencia, se conoce como el Albercón del Rey. Posteriormente, en el recinto del Molino de Inca se le ofreció un refrigerio antes de partir la comitiva al pantano del Agujero en Málaga.


¿Cuántas veces hemos estado en Torremolinos sin ver algo nuevo, algo diferente? El jardín botánico Molino del Inca en Torremolinos, está a tan solo unos minutos del centro de Torremolinos, cerca del Palacio de Congresos, detrás del Parque Acuático y merece la pena verlo. El horario es de 11.30 a 13.30 y de 18 a 21 h. Lunes cerrado. El precio es de 3 euros y gratis para jubilados, pensionistas y niños.

Rafael observa los canales y manantiales en medio de las numerosas plantas y coloridas flores


El conjunto ocupa unos 40.000 metros cuadrados, que pueden ser contemplados en todo su esplendor, desde sus cuatro miradores estratégicamente situados y, donde el agua tiene un papel fundamental, protagonizado por canales y fuentes y sobre todo, por un riachuelo artificial que, a partir del original Manantial de Inca, recorre buena parte del conjunto hasta desembocar en tres estanques diferentes, en los que proliferan plantas acuáticas y peces.

Isabel y Andrés en uno de los bonitos miradores


El jardín atesora  asimismo un gran valor botánico, ya que en él se concentran más de 150 palmeras, unos 350 árboles y 400 arbustos de especies y familias diferentes y que complementan las zonas ajardinadas en las que abundan plantas y coloridas flores. También contribuyen a ello algunos ejemplares de araucaria, eucalipto y nogal centenarios, destacando un acebuche de unos 1000 años de antigüedad.


Francisca e Isabel descansando en un ambiente bucólico y sosegado



Rafael escuchando el rumor del agua y el murmullo de los pájaros

Elvira y Ángel nos avisan que ya es tarde y debemos volver


En el centro del jardín hay un laberinto natural de Aligustre, un laberinto de setos y pequeñas fuentes de unos 50 metros de diámetro en el que sientes las ganas de esconderte.
El agua juega aquí un papel ornamental de primer orden con una fuente que hace como el manantial de un río que atraviesa el jardín botánico. Quizás uno de los elementos que más destaca es el estanque con las cuatro estatuas de mármol rosa italiano que simbolizan las estaciones del año, además de una serie de estatuas también de mármol,  distribuidas en diversos puntos, entre ellas la de la “Diosa de la fertilidad” y las de dos impresionantes leones, además de un hermoso Jardín Japonés.

Rafael descansa sentado en una de las fuentes del Jardín Botánico

Junto a una de las esculturas

Isabel en el laberinto natural de Aligustre
Las cuatro estatuas de mármol rosa italiano que simbolizan las estaciones del año

Rafael e Isabel junto a una de las cuatro estatuas
Elvira, Francisca e Isabel

Descansando en el laberinto natural de Aligustre

Entre tinajas

Descanso y relajación total







Aprovechando el microclima creado en el Jardín Botánico, se han instalado varias pajareras habitadas por una preciosa colección de aves exóticas. Además del Jardín, podemos ver también una exposición permanente donde se puede  conocer el interior del típico molino de harina y otras curiosidades.





Torremolinos perteneció a Málaga como pedanía hasta 1988 en que se independizó. Hasta los años 50 Torremolinos fue un pequeño pueblo de pescadores y desde entonces se ha convetido en uno de los principales destinos turísticos de sol y playa de España. La afluencia de extranjeros y turistas en general durante los años 60 y 70 creó un ambiente liberal y permisivo que aún distingue a la ciudad de otros municipios de la Costa del Sol.
Las fiestas típicas son el carnaval, la semana santa, las cruces de mayo, la noche de San Juan, ferias y romerías. La Feria de San Miguel en septiembre es la fiesta mayor del pueblo. Además tienen lugar otras ferias menores como la Feria del Carmen y la Feria de San Juan Monterna, que se celebran en julio y junio respectivamente. El día del pescaito se realiza en el mes de Junio y desde el barrio de La Carihuela y a lo largo del paseo marítimo casi hasta el Puerto Deportivo de Benalmádena, chiringuitos y restaurantes reparten gratuitamente raciones de pescado y bebidas a los turistas y autóctonos.





Emblema de la ciudad es su Calle San Miguel, que sube desde la playa del Bajondillo por unas serpenteantes escalinatas hasta la Plaza Costa del Sol, siendo la vía peatonal y la zona comercial más importante de toda la ciudad. Cuenta con todo tipo de comercios, tiendas de souvenirs, joyerías, tiendas de moda, de música, zapaterías, lugar donde podrá encontrar además buenos restaurantes, bares y pastelerías, entre otras cosas.










Se enmarca en el casco antiguo y se encuentra atestada de gente en horario comercial. Casi al final de la escalinata, frente al restaurante Quitapenas, se encuentra la Torre de los Molinos, una torre de defensa que fue levantada por los nazaríes hacia 1300, siendo una de las piezas de la cadena de torres defensivas que se erigieron a lo largo de la costa del antiguo Reino de Granada. Aparece con este nombre ya en las Ordenazas de 1497, si bien más adelante se le llamó Torre de Pimentel, en recuerdo de un militar que asistió a los Reyes Católicos en la toma de Málaga.

Acabados los escalones, encontramos sendos ensachamientos con las plazas de La Nogalera a la izquierda conforme subimos y las plazas de Europa y Andalucía a la derecha.

 


No hay nada más gratificante, que después de subir las cuestas del barrio del Bajondillo, tomar un respiro en una de las más grandes plazas de la Costa del Sol a la sombra de sus frondosos árboles, la Plaza de Europa donde se encuentra el monumento a Europa y todos los escudos de los países adheridos a la UE. Cuenta la mitología que Zeus dios del Olimpo se enamoró de Europa hija de Agenor rey de Tiro y Telefasa. Zeus temiendo ser rechazado por Europa, se convirtió en un majestuoso toro de impresionante blancura. Mientras que las otras muchachas que jugaban con Europa al ver el toro huyeron, ésta no se asustó sino todo lo contrario, se sintió fascinada por los dulces movimientos de Zeus e incluso se llegó a sentar en sus lomos. Fue entonces cuando Zeus se levantó y penetrando en el mar empezó a nadar rápidamente sin hacer caso de las súplicas de Europa, hasta que llegaron a la isla de Creta donde Zeus reveló su verdadera identidad y sedujo a Europa. En la isla junto a una fuente cercana a Gortina tuvieron lugar sus amores bajo la sombra de los plátanos que recibieron el privilegio de no perder nunca sus hojas. A la muerte de Europa, ésta recibió honores divinos y dio nombre al viejo continente mientras que Zeus se convirtió en una constelación formando uno de los signos de zodiaco.


Monumento a Europa en Torremolinos

Y llegado el sábado, con un tiempo espléndido, fuimos a Málaga capital, para ver la ciudad y los preparativos de Semana Santa. Paseamos por la Alameda, calle Larios (donde compramos las clásicas almendras), la Plaza de la Constitución con su Café de Chinitas y el graderío ya montado con el palco para las procesiones y la calle Granada en donde visitamos la famosa Bodega El Pimpi. A la vuelta en la Alameda nos tomamos unos Pedro Ximénez con una gambitas.

Antigua Casa de Guardia

Emblemático local fundado en 1840 que sirve tapas malagueñas entre barricas de moscatel y de Pedro Ximénez





Bodega bar El Pimpi, el encanto de un lugar único: bodega popular con restaurante de cocina tradicional andaluza en el centro histórico de Málaga.





Comprando almendritas en la calle Larios

En la calle Larios. Rafael, que era nuestro guía, no decía para donde ir.

sábado, 7 de marzo de 2015

Córdoba: De boda en San Lorenzo

Se casaban Isabel María y Antonio. Habíamos sido invitados a la boda por los padres del novio, nuestros amigos José y Ana. El enlace matrimonial se celebró en una de las iglesias fernandinas que hay en Córdoba, La Iglesia de San Lorenzo, quizás la más bonita y singular. Con nosotros estuvieron también como invitados Isidro y Maruja.

Fernando III conquistó Córdoba el año 1236 e inició el período de su refundación cristiana del que desembocaría años después en las conocidas iglesias llamadas "Iglesias Fernandinas" o de reconquista. Organizó la ciudad mediante catorce parroquias cuyas advocaciones pasarían a nominar a los diferentes barrios cordobeses. Estas iglesias de Córdoba del siglo XIII se han calificado como tardorrománicas, protogóticas, góticas, mudéjares, etc. Realmente pertenecen, en gran medida, a una etapa muy tardía y arcaizante del románico. 

La de San Lorenzo tiene tres naves separadas por pilares prismáticos, con cabecera propia del estilo fernandino. Presenta tres elementos dignos de reseñarse. Por un lado, la torre, que se levantó sobre un alminar, el porche que rodea parte de la iglesia y el rosetón mudéjar donde partiendo de un círculo interior y una serie de columnillas se forma una rica tracería a base de arcos apuntados entrelazados. En esta iglesia se venera a la Virgen de los Remedios, por la que hay gran devoción en Córdoba. 

La Iglesia de San Lorenzo se encuentra en el barrio de San Lorenzo de Córdoba al que le da nombre. Fue fundada sobre una antigua mezquita musulmana y construida durante la segunda mitad del siglo XIII, probablemente entre 1244 y 1300. Del siglo XIV se conservan pinturas de calidad de estilo gótico italiano en el ábside con siete escenas de la vida de Cristo: En el centro, la Crucifixión y en los laterales, el beso de Judas, el juicio de Pilatos, Cristo cargando con la cruz, el descendimiento, la sepultura y la resurrección. Debajo aparecen figuras de profetas y santos con halo dorado. Es curiosa la decoración que imita la ornamentación bizantina de azulejos.


Escenas de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, ubicadas en la parte superior de los muros de la cabecera, un coro de ángeles serafines en los plementos de las bóvedas, acompañados de grandes dragones en las nervaduras y en los muros inferiores se representan santos y profetas de la Iglesia

Antonio e Isabel María durante la ceremonia
 
Su magnífico Rosetón que presenta una bella composición de elementos góticos y mudéjares

Curiosamente esta iglesia alberga tres cofradías de Semana Santa: Cofradía del Remedio de las Ánimas, Cofradía de La Borriquita y Cofradía de El Calvario. 
Entre sus bienes podemos destacar por el lado del evangelio el Altar de Nuestra Señora de los Remedios con retablo, realizado en madera dorada, donde se encuentra la imagen que da nombre al altar y, sobre ella, una escultura de San Fernando.
En este tramo destacan dos pinturas del siglo XVII, la primera es un “Martirio de San Lorenzo” de Acisclo Antonio Palomino, además de la “Virgen del Silencio”, obra de Antonio Mohedano. 
Cerca del ábside lateral nos encontramos con la Capilla del Remedio de Ánimas, presidiendo el lugar, se halla el Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas, a la izquierda Ntra. Sra. Madre de Dios en sus Tristezas, imágenes anónimas del siglo XVII, y titulares de la Cofradía del Remedio de Ánimas que procesiona por las calles de nuestra ciudad el Lunes Santo.
Del ábside del evangelio destacamos únicamente las tres imágenes que alberga, todas ellas perteneciente a la popular Cofradía de La Borriquita. En el centro se localiza Ntro. Padre Jesús de los Reyes, realizado por Juan Martínez Cerrillo en 1963. A ambos lados del Señor se hallan dos dolorosas, Ntra. Sra. de la Palma y María Santísima de la Victoria. La primera de ellas, obra de Francisco Romero Zafra, procesiona junto al misterio de La Borriquita la mañana del Domingo de Ramos. 


El Altar Mayor no posee retablo alguno, debido a la importancia de las pinturas murales que alberga. El que había se decidió desmontarlo y cobijarlo a los pies de la nave de la epístola, su emplazamiento actual. El retablo fue comenzado por Melchor Fernández Moreno y concluido por Francisco Hurtado Izquierdo y Manuel del Río a finales del siglo XVII. En el centro se halla un Sagrario que alberga una escultura de San José, sobre ésta, en el segundo cuerpo, una escultura de San Lorenzo, obra de Pedro de Paz, que aparece con su atributo más característico, la parrilla con la que fue martirizado. En los laterales destacan cuatro grandes lienzos que representan hechos de la vida del santo.
El Retablo de Nuestro Padre Jesús del Calvario, se encuentra situado en el ábside del lado de la epístola. En el centro se encuentra la imagen titular de la Cofradía de El Calvario que da nombre al mismo. La imagen data de 1723 y es obra de Fray Juan de la Concepción, procesionando la tarde-noche del Miércoles Santo junto a Nuestra Señora del Mayor Dolor, obra contemporánea de los imagineros Antonio Castillo Ariza y Francisco Díaz Jiménez. Sobre la imagen del Señor, coronando el retablo, destaca una talla anónima de San Roque, realizada a mediados del siglo XVIII.

En la nave de la epístola se encuentra la Capilla del Sagrario, a la que se accede por medio de dos arcos ojivales. De principios del siglo XIV, este espacio rectangular cubierto por dos bóvedas de crucería gótica es uno de los lugares mas venerados de la iglesia, en parte por albergar la imagen de la Virgen de Villaviciosa, que data de fines del siglo XVI. El lienzo de “El Calvario” conformaba el ático del citado antiguo retablo mayor, siendo obra de Fernández de Castro.
Por último, destacar el Altar de Ntra. Sra. del Rosario, de similares características al de Ntra. Sra. de los Remedios, que se encuentra enfrentado a él, en la nave del evangelio. En la hornacina central se encuentra la imagen que da nombre al altar y, sobre ella, una escultura del Rey David tocando la lira.













viernes, 13 de febrero de 2015

Gandía: Visita a La Albufera



El día amaneció frío y desapacible, pero ya lo habíamos planificado y lo cumplimos. Se trataba de ver La Albufera y El Palmar, como pueblo representativo del lugar. Después del desayuno, carretera  y manta.

Mirador de la Albufera en la CV-500 cerca del Parador El Saler
Para llegar desde Gandía tomamos la N-332 hasta Cullera y Sueca. A partir de aquí la CV-500 dirección El Perelló y El Perellonet. Aproximadamente una hora de coche y cerca de 60 km. 
Desde este mirador se observa en todo su esplendor el Parque Natural La Albufera (1960)  formado por el lago de La Albufera y su entorno húmedo.
La importancia ecológica que presenta este espacio natural ha quedado definitivamente puesta de manifiesto con la reciente incorporación, 8 de mayo de 1990, a la lista de humedales de importancia internacional designados por el Gobierno español, establecida en virtud del convenio relativo a humedales de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas, hecho en Ramsar (Irán) el 2 de febrero de 1971.

El Parque Natural de La Albufera, con una superficie de 21.120 hectáreas, constituye un área, geológicamente deprimida y subsidente, que se ha rellenado con aluviones cuaternarios tras producirse el cierre del antiguo golfo por un cordón litoral que se extiende desde Valencia hasta Cullera. Esta barra arenosa o restinga tiene su origen en los aportes de sedimentos fluviales procedentes del rio Turia y distribuidos desde el norte por la corriente de deriva.  La profundidad del lago es escasa,  con una  media inferior a los 80 cm, aunque en algunos puntos llega a alcanzar los dos metros. El lecho del   lago se compone, por lo general, de finos limos con  un elevado contenido en materia orgánica. 

El arrozal: Las especiales condiciones de inundabilidad que existían en el entorno del lago y su escasa profundidad permitieron su transformación agrícola para el cultivo del arroz. La actividad arrocera, pionera del expansionismo agrario en las zonas húmedas se fue extendiendo a costa de la paulatina reducción de la superficie del lago, especialmente a partir del siglo XVIII. El arroz producido en el Parque Natural es casi en su totalidad del tipo denominado «redondo» fundamentalmente la variedad bahía, mientras que en las demás zonas arroceras nacionales se produce el tipo «largo» o «chino», de mayor aceptación en Europa, pero cuyas cualidades gastronómicas son muy inferiores a las del primero, sobre todo para el condimento de los platos tradicionales valencianos. Es importante resaltar la riqueza de matices que muestra el arrozal a lo largo de su ciclo, desde el periodo de inundación invernal que multiplica por cinco la superficie de agua libre del lago, a los distintos cambios que se van sucediendo durante el desarrollo, desde la siembra en abril y mayo hasta la siega en septiembre.
Nuestra visita ha coincidido con el inicio del ciclo del arroz. Ahora, en enero y febrero se vacía el agua de los campos para empezar a fanguear (se aran los campos y la paja del arroz que queda del año anterior se mezcla con el barro, pudriéndose y creando un gran fertilizante natural).
Hasta finales de abril y principios de mayo no es el momento de la siembra, para que a principios de septiembre, cuando la espiga haya crecido del todo, empiece la siega. Antes se hacía a mano, con una hoz, aunque el paso del tiempo ha permitido mecanizar un proceso que ahora se hace muy rápido. En noviembre y diciembre las compuertas que comunican el Mediterráneo con la Albufera se cierran, y el agua que sobra se manda a las acequias que hay en el perímetro de los campos. A través de un simple sistema de pequeñas compuertas, los agricultores pueden utilizar el agua sobrante para regar sus campos.
Después de estar contemplando la Albufera (flora y fauna) durante un buen rato, nos dirigimos al pueblo de El Palmar que está a unos 2 o 3 km. de este punto. La carretera es muy estrecha y el paisaje a izquierda y derecha espectacular. Se pasa por diferentes embarcaderos para visitar en barca, por fincas con sus barracas correspondientes, etc. Finalmente llegamos al pueblo. A la derecha, un parking para autobuses y coches, y un cartelón que te avisa que es el lugar de España donde mejor se come. Y no es por falta de restaurantes, hay infinidad de ellos, en todos tienen al arroz como plato estrella y su especialidad típica es la paella valenciana y el "all i pebre", cuyo ingrediente principal es la anguila.
Restaurantes en la Plaza de la Sequiota

Hablar de El Palmar también es hablar de barracas, típica casa valenciana, de agricultor, de pescador. Levantadas con madera y barro y cubiertas con techos de cañas de la misma Albufera, daban protección a las familias aunque carecían de luz y electricidad. Hoy, las pocas que quedan gozan de protección como bien de interés cultural y muchas se destinan a la cocina de la tradicional paella valenciana en beneficio de los amantes de la cultura gastronómica.

Esta población tiene múltiples posibilidades, puedes visitar alguna barraca o montar en barca y navegar por La Albufera. El día perfecto para visitar El Palmar sería reservar una mesa en uno de los muchos restaurantes que hay y después dar un paseo en barca por La Albufera guiado por alguno de los excelentes barqueros para ir a las zonas más bonitas de la laguna. Después disfrutar de una buena paella valenciana o arroces de todas clases y el famoso All i Pedre con anguilas, típico de El Palmar.

Visita en barca
Después visitar una barraca. La Barraca dels Arandes se encuentra en el centro del pueblo. Casa típica de la región valenciana. Construida en el siglo XIX es la más antigua de El Palmar y conserva la estructura original. Las paredes que no superan los 1,5 m de altura, son de adobe. El techo está formado por una estructura de vigas de madera sobre la que se extiende una capa de cañas largas. Encima se fija el material vegetal de la cubierta llamado borró, que se siega en la Devesa. El suelo es de barro prensado. Todo un símbolo de la vieja Albufera, de sus tradiciones y de su historia en medio de restaurantes modernos, casas de hormigón y antenas parabólicas.
Barraca dels Arandes

Interior de una barraca

La barraca servía de vivienda a los labradores, por lo que se sitúa en las zonas de huertas de regadío. Existen ejemplos de barracas en la zona costera central de la Comunidad Valenciana en las comarcas que rodean a la Albufera de Valencia.


El edificio es de planta rectangular, de unos nueve por cinco metros, con cubierta triangular con un marcado ángulo para desaguar las precipitaciones torrenciales tan típicas de dicha zona, con un caballete perpendicular a la entrada (usualmente orientada al sur) que está situada en uno de los lados menores. La distribución es siempre parecida: una puerta en la fachada sur que da acceso a un amplio pasillo que recorre toda la edificación hasta la fachada norte, donde se habilita otra puerta que permite la circulación de aire. Este pasillo es utilizado como cocina, comedor y almacén.






jueves, 12 de febrero de 2015

Gandía: Visita a Bocairent



Una vez conocida y visitada Gandía, es recomendable desplazarse a Bocairent situado a unos 60 km. y una hora en coche aproximadamente. Es un pueblo pequeño, no llega a 5.000 habitantes, pero muy rico en historia, desde el Neolítico, iberos, romanos, árabes, cristianos han dejado sus huellas en las costumbres, formas de vivir, construcciones, etc. de los bocairentinos. La etapa islámica fue una de las más prósperas y la que ha dejado un mayor legado. La música tradicional, la gastronomía, las fiestas y algunas tradiciones así lo demuestran. En 1245 la población pasó a formar parte de la Corona de Aragón. En 1418 fue declarada Villa Real y en 1587 Felipe II le otorgó el título de Real Fábrica de Paños, que dotó a Bocairent con el Libro de los Privilegios, es decir, la reglamentación corporativa de las actividades textiles, actividad que ha continuado hasta nuestros días.
Panorámica de Bocairent desde la carretera

Cuando nos acercamos por la carretera se contempla una impresionante panorámica del pueblo, por lo que la visita al casco antiguo de Bocairent, declarado conjunto histórico-artístico, se hace imprescindible. El trazado de sus calles es del más puro estilo árabe, con subidas y bajadas, escaleras, revueltas, plazoletas , callejones... Un paseo por las empinadas calles, que es conveniente realizar con el calzado adecuado, nos descubrirá rincones de gran belleza.

Nuestra visita coincidió con el último día de las fiestas de Moros y Cristianos que se celebran en honor de San Blas. Llegamos alrededor de las cuatro de la tarde y hasta las cinco no se reanudaban los actos festivos, por lo que nos dió tiempo de visitar el pueblo y su Barrio Medieval. Un auténtico placer para los sentidos perderse por sus interminables escalones arriba o abajo y callejones imposibles. No te puedes imaginar hoy día esta manera de construir casas en lo escarpado del terreno. El frío reinante no hizo mella en nuestro interés por conocer esas plazoletas, pequeñas ermitas y miradores en los laterales del barrio. No te cansas de pasear hasta que las pendientes te dejan sin aliento.

La primera parada en la Plaza del Ayuntamiento, animadísima de moros y cristianos, bandas de música (hasta nueve conté) y cafés y restaurantes llenos animados por dichos músicos.


Estas chicas, muy amablemente nos contaron que desde el viernes llevaban de fiesta, rememorando la proclamación de San Blas como patrón el 6 de noviembre de 1632. El sábado se desarrolló el acto más multitudinario con la entrada de las tropas cristianas y moras. Más de sesenta formaciones musicales marcaron el ritmo a las ochenta escuadras, la mitad con trajes especiales, y los nueve boatos previstos por las capitanías de esta edición durante más de cinco horas. Caballería, halconería, dromedarios, camellos, ballets, abanderados o carrozas artísticas formaran parte del séquito de Espanyoletos, Granaderos, Contrabandistas, Terç de Suavos, Estudiantes, Moros viejos, Marrocs, Moros marinos y Mosqueteros, efectuándose a la conclusión del desfile, la revista de tropas, un acto único de la localidad.

El domingo  con la caída de la noche, los cirios y los “Vítol al patró sant Blai” acompañaron la procesión al patrón cuyos momentos culminantes tuvieron lugar con la llegada a la plaza del Ayuntamiento del Guión pintado por Joaquín Sorolla y la reliquia e imagen del santo. Centenares de velas y fuegos artificiales fueron los encargados de alumbrar la caída de miles de papeles de colores en una escenografía que desborda los sentimientos de todos los presentes. Tras la reanudación de la marcha, la emotividad reapareció con la finalización del acto en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora y el canto del Himno a san Blas.

Hoy martes, 10 de febrero, se ha subido en romería a la ermita del Santo Cristo y una vez acabada la misa de Acción de Gracias, el Embajador Moro recitó el “Despojo del Moro”. Éste, al desprenderse de sus regias vestiduras, hace pública la profesión de fe y se convierte al Cristianismo.


Por la tarde a las cinco, se reanudaron los actos con el “Te Deum” de Acción de Gracias en la Iglesia de la Asunción, acto al que asistimos, y posteriormente se realizó el cambio de Bandas a los capitanes y alféreces del próximo año.
Entrando Iglesia Asunción
Iglesia Asunción
























Antes de que empezaran estos actos, nos dió tiempo de visitar una cafetería excavada en la roca, el Mirador de la Sierra Mariola que tiene una leyenda que más o menos habla de hace 2000 años, en la época de la dominación romana, y en concreto mientras Tiberio Claudio Nerón fue emperador. En aquella época el gobernador de estas tierras, que al parecer se había enriquecido con la explotación de alguna mina de oro que las crónicas dicen existían en esa época, se llamaba Sexto Mario y tenía una hija llamada Mariola. La quería y temía tanto por ella que a un comerciante africano le compró un cachorro de pantera negra y se lo regaló para que siempre estuviesen juntas, y así la protegiera. Las riquezas de Sexto Mario despertaron el deseo del propio emperador. Cuando Tiberio Claudio Nerón pensó en hacerse con aquellas riquezas, urdió casarse con la joven Mariola, que a menudo se la veía paseando por la sierra en compañía de su pantera. Pero la joven rechazó al emperador porque estaba enamorada de otro joven, y el emperador que no aceptó aquel desplante, planeó como buscar la ruina de aquella familia y de paso confiscar todos sus bienes.
El emperador entonces llamó a su corte a Sexto Mario y a su hija, con una excusa, sólo que Sexto se imaginó que era una trampa y le dijo a su hija que no acudiera y se ocultara en lo mas intrincado de la sierra con su pantera. Al llegar Sexto Mario a Roma fue acusado de incesto y condenado a morir arrojado desde la roca Tarpeya. Cuando los soldados acudieron a buscar a Mariola no la pudieron encontrar, oculta enmedio de la sierra, y ya nunca más se supo de ella. Desde entonces pastores, campesionos y caminantes dicen que a veces al atardecer se ve una figura que parece que flota por los riscos seguida de una negra sombra a cuatro patas.


La Plaza de toros de Bocairent constituye una pieza única y singular por su originalidad ya que está excavada en su mayor parte en roca viva. Se sigue utilizando tanto para su uso original como para un gran número de actividades festivas y culturales. Dispone de seis corrales, igualmente excavados en la roca; de matadero; de enfermería, y de capilla. Constituye el recinto taurino más antiguo de la Comunidad Valenciana ya que data del 1843. Tradicionalmente, esta plaza ha sido considerada como una cuna del toreo y como un trampolín para torear en plazas más relevantes. Por eso mismo, por ella han pasado las figuras más grandes del toreo de todos los tiempos.

En la próxima visita nos detendremos en las cuevas donde se guardaba la nieve, las covetes dels Moros, las ermitas, etc.