lunes, 24 de septiembre de 2018

LOGROÑO.- Excursión a La Rioja



Llegamos a Logroño a media tarde con tiempo suficiente para alojarnos y descansar antes de la cena. El Hotel Ciudad de Logroño se encuentra bastante céntrico, a un paso de la Gran Vía, calle Laurel y calle Portales. Las comidas en Logroño las hicimos en el restaurante Orpas, muy cerca del hotel.

El lunes por la mañana visitamos la ciudad y por la tarde tiempo libre. Comenzamos en la Muralla del Revellín y Puerta de Carlos V. Las Murallas del Revellín son los restos de las fortificaciones que tuvo la ciudad de Logroño. El proceso más importante de fortificación de la ciudad se produjo entre 1498 y 1540, reforzándose la antigua muralla medieval, pero no fue hasta después del asedio del ejército franco-navarro en 1521 cuando se impulsaron las obras de mejora, construyéndose el Cubo del Revellín, y ampliando la muralla y el foso que la rodeaba.
Muralla del Revellín y Puerta de Carlos V

Allí, en la Puerta de Carlos V, nuestra guía nos explicó aspectos generales de la historia, economía y cultura de Logroño, capital de la comunidad autónoma y provincia de La Rioja y la localidad de mayor población —concentrando casi la mitad del total de la comunidad—, así como su centro económico, cultural y de servicios. Se encuentra bañada por el río Ebro, y ha sido históricamente un lugar de paso y cruce de caminos, tales como el Camino de Santiago, y de fronteras, disputada entre los antiguos reinos de la península ibérica durante la Edad Media. En el último siglo, la ciudad ha experimentado un crecimiento demográfico lento pero significativo respecto a las poblaciones cercanas, provocado principalmente por los movimientos migratorios desde otras comarcas de la región.


Parlamento de la La Rioja
Y de ahí al Parlamento de la La Rioja. Este edificio tan emblemático es la sede del Parlamento que fue construido en el siglo XIV para posteriormente sufrir una serie de reformas dos siglos después. De su estructura emerge su imponente fachada barroca. Ha tenido múltiples usos a lo largo del tiempo, ya que en el siglo XIX  fue usado como cuartel, prisión, almacenes y hasta hospital militar y ya en el 1889 se empezó a utilizar como fábrica de tabaco, trayendo más reformas en su estructura.
La parlamentaria Francisca Olid saliendo del Parlamento
A finales del siglo pasado, 1988, se emprende una reestructuración ambiciosa para convertirlo en la sede del Parlamento. Parte de sus espacios funcionan como sala de exposiciones y biblioteca pública.

En la Rúa Vieja visitamos la Iglesia de Santiago el Real (donde el caballo de los ... gordos). No hay que olvidar que Logroño tiene sus orígenes y es parte integrante y activa del camino de Santiago, este hecho ha marcado la ciudad y su trayectoria a lo largo de los siglos, y en   esta situada la Iglesia del Santo Patrón: la IGLESIA DE SANTIAGO EL REAL, una de las iglesias mas antiguas de Logroño y con una fantástico retablo que narra las hazañas del Apóstol.




La Plaza de Santiago luce en su pavimento una representación del tablero del Juego de la Oca. La oca fue considerada un animal sagrado por ciertos pueblos, como el de los ligures, hacían sus migraciones hacia Finisterre justamente por la costa norte de España, haciendo el mismo recorrido que los primeros peregrinos que fueron hacia Santiago.
Juego de la Oca en la Plaza de Santiago
Eusebio acertó la casilla de Logroño
 
La relación de las casillas del juego con el Camino es evidente: puentes para cruzar los ríos, pozos para beber agua, posadas para dormir, laberintos, cárcel, pues te podían meter en la cárcel haciendo la ruta, o incluso podías encontrar la muerte. Parece que fue un juego de adivinación y ocultismo que se utilizó durante siglos por los peregrinos iniciados que iban hacia Santiago.

El Puente de Hierro de Logroño es el más antiguo de los puentes que atraviesan el río Ebro a su paso por la capital riojana. Fue inaugurado en 1882 y tiene una longitud de 330 metros. Se le denomina también como Puente de Sagasta.
Al fondo el Puente de Hierro

Consta de 11 tramos de 30 metros cada uno, diseñados a una altura con respecto al nivel más bajo del río de unos ocho metros, altura suficiente para salvar las grandes crecidas del Ebro en determinadas épocas del año, como las ocurridas en los años 1775, 1831 y 1871, que sobrepasaron en nivel de un metro el puente. Se construyó siguiendo un proyecto del arquitecto Fermín Manso de Zúñiga.
Puente de Hierro
 

Los pilares miden 12,60 metros de altura, y son de forma circular y están revestidos de grandes chapas de hierro. Posee dos andenes para el tráfico a pie y un carril para los coches. Se emplearon un total aproximado de 1.106 toneladas de hierro, y su coste se elevó a 547.479 pesetas.
El proyecto se aprobó el 24 de octubre de 1881 y se inauguró el 18 de diciembre de 1882, fiesta de la Virgen de la Esperanza, Patrona de Logroño.
Se le denominó como Puente de Sagasta en honor del político riojano Práxedes Mateo Sagasta, que promovió la construcción del mismo tras el hundimiento de un puente volante militar, que ocurrió el 1 de septiembre de 1880, en el que fallecieron noventa soldados.

Casa La Reja Dorada. La peculiaridad de este edificio en pleno centro de Logroño reside en la esposa del general Espartero, Jacinta Martinez de Sicilia y Santa Cruz
Casa La Reja Dorada
Esta mujer, tan importante en la vida de su marido, también era oriunda de Logroño y la reja dorada había sido su casa. El general la rondó, paseándose y pavoneándose montado a caballo frente a esta casa para cortejarla, objetivo que, obviamente, culminó. Se sabe que en 1555 este edificio ya existía, siendo más que probable que sea incluso más antiguo.



Centro de la Cultura del Rioja
El Centro de la Cultura del Rioja es un espacio singular dedicado al mundo de la cultura del vino de Rioja y su gastronomía edificado en un particular espacio, sobre los restos rehabilitados del Palacio de los Yangüas del siglo XVI y enclavado en el corazón del casco antiguo de Logroño, dentro del "triángulo de oro" del enoturismo en la ciudad, lo que lo convierte en el núcleo del turismo enológico en nuestra región. Un museo que te transmitirá una forma de vida en torno a un producto único: el vino de Rioja.


 
Intentando echar un donativo a San Antonio
 
La imperial iglesia de Santa María de Palacio, situada en el corazón del casco antiguo, fue fundada en el siglo XI, reconstruida en el XII, ampliada y reformada en el XVI y reconstruida en el XVIII. Dividida en tres naves, tiene adosado el claustro y la capilla de Nuestra Señora de la Antigua. Sobre la nave central se sitúa una linterna conocida popularmente como «la aguja», el retablo mayor —de Arnao de Bruselas—, de mediados del XVI y las tallas de la Virgen del Ebro (talla gótica del siglo XIV), San Antonio de Padua y un Cristo en el centro.

Iglesia de San Bartolomé
La iglesia de San Bartolomé fue construida en sillería, no se conserva documentación precisa sobre sus orígenes, pero data de finales del siglo XII y comienzos del XIII.
 
Junto a Santa María de Palacio, son las más antiguas y venerables de Logroño. Conserva en parte el estilo románico original y fue restaurada en el siglo XV. El templo tiene tres naves, separadas por pilares poligonales, en ellas destaca el crucero y el ábside románicos. Es de planta basilical con tres naves y bóvedas de Crucería. La cabecera es románica, formada por un ábside central semicircular, cubierta con bóveda de cañón apuntado. La mayor parte de la construcción junto con la fachada es gótica. Destaca en la fachada la portada gótica ojival cuidadosamente labrada, es notoria por su iconografía, ésta describe episodios de la vida de San Bartolomé. En su construcción se aprovecharon algunas imágenes románicas anteriores.

Para finalizar, visitamos la concatedral de Santa María de la Redonda está situada en una de las arterias principales de la ciudad, la calle Portales, edificada sobre un oratorio del siglo XII. Se comenzó a construir en el XV, y las ampliaciones y remodelaciones se continuaron hasta el XVIII. 
Concatedral de Santa María de la Redonda
La fachada principal está labrada a modo de retablo y cerrada por una gran reja de hierro forjado. Las torres, conocidas como «las gemelas», ejemplo del barroco riojano, están vinculadas con otras de La Rioja por su tracista: Martín de Beratúa. Está dividida en tres naves separadas por grandes columnas cilíndricas y girola.
 
Los elementos más representativos son un cuadro de la crucifixión de Cristo, atribuido a Miguel Ángel; el sepulcro del General Espartero y su mujer, Doña Jacinta Martínez de Sicilia; las rejas que cierran las capillas laterales, por su excepcional trabajo de forja y talla; y el Santo Sepulcro, ubicado en la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, elaborado en carey, filigrana de plata y madera.
 VÍDEO de la Concatedral de Santa María de la Redonda





Y de aquí a la calle Laurel a tomar unos pinchos y su rioja correspondiente. 
En la administración de loterías número 4 compramos la lotería de Navidad para el grupo con la promesa de juntarnos todos, si hay suerte.

Y ya con nuevas energías fuimos camino del restaurante donde nos esperaban unas riquísimas pochas (habichuelas frescas).


Por la tarde tiempo libre para descansar, ver más cosas, compras, etc.
Puente de Piedra
 
«Fuente del Vino», situada en la rotonda donde confluyen las calles de Gran Vía y Vara de Rey
 
(Información obtenida en su mayor parte de las guías turísticas)

domingo, 23 de septiembre de 2018

SORIA.- Excursión a La Rioja

Nuestro autobusero muy bien acompañado en el desayuno


El segundo día de viaje comienza tras el desayuno en el Hotel Alcalá Plaza y nuestro destino es Soria, donde realizaremos una visita a la capital, almorzaremos y continuaremos viaje hacia Logroño. Está previsto que lleguemos a tiempo para alojarnos y cenar.

Pasamos por la villa de Medinaceli (no paramos por tener los accesos en obras y no entrar el bus), situada estratégicamente en la cumbre de un cerro, dominando el Valle del Jalón, constituyendo uno de los conjuntos patrimoniales más interesantes de la provincia de Soria. Mantiene sin apenas alteraciones su aspecto señorial de siglos pasados. Desde la carretera vimos su magnífico Arco Romano que es sin duda, su monumento más emblemático y original. Único en España de triple arcada, de notables dimensiones y estilo africano. Fue construido a finales del siglo I d.C. Sigue el modelo del arco de Trajano y presenta una decoración muy simple pero efectiva. Constituye un ejemplo único de arco de triunfo romano monumental dentro de Hispania. El tamaño es de 13'20 metros de largo, 2'10 metros de ancho y 8'10 metros de altura. Servía, además de su función conmemorativa, de puerta de acceso a la ciudad. El arco central era paso de carruajes y animales y los laterales de los peatones.

Su Plaza Mayor es de estilo castellano y está situada sobre el antiguo foro romano. Alberga los dos edificios civiles más notables de la villa: el Palacio Ducal y la Alhóndiga, ambos mandados construir por el Duque de Medinaceli entre los siglos XVI y XVII.
Plaza Mayor de Medinaceli
En la estación de tren de Soria nos esperaba la guía que nos acompañó durante la visita a esta ciudad. Atravesamos su casco urbano para ir a realizar la primera visita, Ermita de San Saturio.
Camino de la Ermita de San Saturio, que se ve al fondo

De estilo barroco, data del Siglo XVIII y se levanta sobre una gruta eremítica visigoda situada a orillas del Duero, en la denominada Ruta Machadiana. Acoge en su interior unas impresionantes pinturas al fresco que narran la vida de San Saturio, hijo de una noble familia del siglo V y que fue canonizado por entregar todos sus bienes a los más necesitados y retirarse luego a una vida de anacoreta. También acoge los restos y el sepulcro del santo soriano.
Gruta eremítica visigoda de San Saturio situada a orillas del Duero

Cuenta la tradición que en el siglo VI el noble soriano Saturio tras fallecer sus padres, repartió sus riquezas entre los pobres y marchó a vivir a unas cuevas junto al Duero. Allí en un sobrio y místico oratorio, en honor a San Miguel Arcángel, viviría durante treinta años de forma eremítica.

Los primeros datos que dejan constancia de la existencia de un oratorio de San Miguel que luego pasó a llamarse San Saturio, datan del año 1148. Posteriormente se hicieron algunas reparaciones y debido al hundimiento de la misma, en el año 1694 la ciudad de Soria acordó reedificar una iglesia de nueva planta con el concierto de todos los vecinos, colgada sobre un roquedal junto al Duero que unida a la riqueza paisajística de la zona lo convierte en un enclave incomparable. La construcción fue encargada a Julián y Domingo Izaguirre bajo el mando de Juan Antonio Zapata, responsable de las pinturas del interior. Las obras de construcción terminaron en el año 1704.
En la Sala del Cabildo de los Heros

Varios fueron los milagros que se le atribuyeron al Patrón de Soria. Según la leyenda, cuando Saturio vio llegar a un joven de nombre Prudencio que quería cruzar el río a nado, le advirtió del peligro que conllevaba. Todo el mundo suponía que se ahogaría por la corriente pero el joven llegó sano y salvo a la orilla, con sus prendas secas pues pasó sobre la capa de San Saturio  que lo acogió como discípulo y se encargó de instruirlo hasta su muerte
Altar a San Miguel Arcángel en la sala de su capilla
.

Fue Prudencio quien se encargó de enterrarle y de promover la creencia en el Santo. Su recuerdo no se perdió y en el último cuarto del siglo XVI se encuentran sus restos, que actualmente descansan en el altar mayor de la ermita. La devoción hacia el eremita creció hasta el punto de construir la ermita en su honor y nombrarlo patrón de la ciudad, por aclamación popular en 1628, culto y patronazgo que fue ratificado oficialmente por el Papa Benedicto XIV en 1743. Su festividad se celebra el día 02 de Octubre.

La ermita está formada por unas grutas naturales sobre las que se construyó un edificio dedicado a uso religioso. Cuenta con diferentes salas como la Sala del Cabildo de los Heros, utilizada antiguamente para reuniones de la hermandad de labradores. Preside esta sala una efigie negra del santo de finales del S. XIX a la que los impedidos rezaban, dada la dificultad para acceder a la capilla principal.
Vidriera del milagro
La Capilla de San Miguel, a través de la cual se llega a la vidriera que narra otro milagro atribuido a San Saturio, sobre un niño que se precipitó al río por esa ventana resultando ileso por su intervención. Además en la capilla hay una imagen de Santa Ana procedente de una ermita que existía en el cerro que lleva su nombre, ubicado justo detrás de San Saturio. En la Sala expositiva se pueden ver paneles con información de la ermita y una selección de capas que luce el busto de San Saturio en ocasiones solemnes. La Sala de la Vivienda del Santero, que recrea la forma de vida de este personaje a finales del siglo XIX. Salas del Ayuntamiento y de Los Canónigos desde las que se pueden admirar preciosas vistas del Duero y plasmar recuerdo de la visita en su libro de firmas. La Sacristía, en la que se conserva la pieza más antigua de la ermita, una talla de estilo gótico que representa a Cristo crucificado. Actualmente se integra en un retablo barroco de 1732 fabricado por Ignacio Ibáñez, Antonio Mateo y Domingo José Romero en madera de nogal sin policromar.
Cristo crucificado en la Sacristía

La Iglesia es de planta central octogonal. El altar barroco, profusamente decorado, cobija un busto relicario del santo con sus restos. La bóveda, cúpula y muros están adornados con frescos, del pintor barroco soriano más destacado Juan Zapata Ferrer, discípulo de Antonio Palomino. Destacan las paredes decoradas con pinturas murales que narran de forma ordenada pasajes de la vida del Santo y la cúpula, en la que aparecen los principales anacoretas de la Cristiandad entre ellos San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Benito y Jesucristo en el desierto.
Altar barroco de la Iglesia
Escuchando las explicaciones sobre los frescos de las paredes, bóveda y cúpula

Acto seguido nos desplazamos a ver El claustro y Monasterio de San Juan de Duero. Cruzamos el río Duero, a través del viejo puente, para ver este pequeño monasterio con claustro abierto que es quizá el rincón más bonito y mágico de Soria.
Francisca y Ángela posando en el Claustro
 
El claustro tiene cuatro tipos de arcos distintos, a cada cual más original, configurando uno de los monumentos más originales del románico en España. Dentro de la ermita las columnas de los dos pequeños templetes ofrecen ocho capiteles dignos de analizar y contemplar. Por ellos no ha pasado el tiempo, arpías, dragones, ángeles y hasta los Reyes Magos. Es un lugar increíble.
Claustro de San Juan de Duero
Claustro de San Juan de Duero
Monasterio de San Juan de Duero

Tras esta visita, paseo peatonal por Soria para ver algunos de sus más emblemáticos monumentos, como el Palacio de los Ríos y Salcedo declarado Monumento Nacional con portada renacentista, del plateresco de la primera mitad del siglo XVI. Ventana en esquina, y escudos heráldicos de los Ríos y Salcedo que flanquean la portada. En la actualidad es sede del Archivo Histórico Provincial. 

Palacio del Vizconde de Eza, Casa nobiliaria y alojamiento real S. XII. Fue construido en el siglo XII por una de las familias nobles más influyentes de la ciudad, perteneciente al linaje de  San Clemente, por lo que también se denominó así al edificio, entre cuyos títulos ostenta el de Vizconde de Eza. En el siglo XIX esta familia emparentó con otra nobiliaria proveniente de Navarra, los Marichalar a cuyos herederos pertenece el palacio en la actualidad. Destaca el escudo de la familia, del S. XVIII, en el que se representa un águila bicéfala rodeada por el lema de la familia “Fieles a Dios, al Rey y a la Patria”. Las cadenas bajo el balcón son un símbolo de da fe de que en el lugar ha dormido un rey. En este caso fue Alfonso XIII, de cuyo gabinete era ministro el Vizconde de Eza y que pernoctó cuando vino a la inauguración del museo Numantino.



Instituto Antonio Machado, cuyo claustro aún recuerda la distribución de un monasterio y se conserva tal y como era entonces el aula donde dio clases Machado, que  llegó a Soria en el año 1907 a los 32 años de edad para ocupar su cátedra en francés. El poeta impartió clases de lengua francesa a estudiantes de bachillerato que tenían entre 13 y 15 años, por lo que dejó gran cantidad de documentación académica que también se conserva actualmente en el centro. Esta aula es continuamente visitada por alumnos de colegios e institutos y todo tipo de visitantes y turistas que vienen tras sus huellas.
Instituto Antonio Machado

Iglesia de Santo Domingo, importante referente del románico español. Iglesia construida en el siglo XII, con influencias francesas de la zona de Poitiers, reflejadas en las series de arquerías ciegas a ambos lados de la portada y en la profusa decoración escultórica de ésta. El gran rosetón que se abre en medio del frontón es del siglo XIII.
Iglesia de Santo Domingo

Y después tiempo libre para degustar los riquísimos torreznos de Soria.
 
Mari Carmen, muy risueña y contenta, antes de dar cuenta de los torreznos


Comimos en el restaurante Casa Garrido un gran potaje de garbanzos con bacalao y después continuación de viaje hasta Logroño.


(Información obtenida de las guías turísticas)

sábado, 22 de septiembre de 2018

ALCALÁ DE HENARES.- Excursión a La Rioja



Camino de La Rioja nuestra primera parada fue Alcalá de Henares. Después de alojarnos en el Hotel Alcalá Plaza la mayoría nos fuimos a comer (por libre) a un centro comercial.
 
Dar un paseo por la universal, histórica y cultural Alcalá de Herares (Ciudad Patrimonio de la Humanidad) es una experiencia que no se puede olvidar, es la “Ciudad del Saber” la ciudad de las letras y de Cervantes y de las tres culturas.
 

Comenzamos el paseo, con guía, en la Puerta de Madrid para llegar enseguida a La Santa e Insigne Catedral-Magistral de los Santos Justo y Pastor, con su torre ligeramente inclinada, lugar donde originariamente en época hispano-romana, a comienzos del siglo IV (año 305), el prefecto Daciano ordena degollar sobre una piedra fuera de la ciudad de Complutum, en el lugar llamado por la tradición Campo Laudable, a dos niños cristianos, Justo y Pastor, que contaban con 7 y 9 años respectivamente, por negarse a abjurar del cristianismo. Muy pronto el lugar de su martirio comenzó a recibir la veneración de los fieles cristianos. Desde esta fecha se suceden diferentes edificaciones religiosas hasta la llegada del Cardenal Cisneros que acomete una gran reforma que se desarrolla en dos fases, de 1497 a 1500 y de 1501 a 1516, ambas dirigidas por los arquitectos Antón y Enrique Egas, acompañados por el alcalaíno Pedro Gumiel como maestro de obras. En estas obras se derriba, probablemente, la edificación anterior de la que se mantienen únicamente la capilla subterránea de los mártires y la capilla funeraria gótico-mudéjar del bachiller Pedro López o del “tránsito”.

 
Se construye un templo más amplio en el estilo conocido como “Cisneros”, con influencia mudéjar y motivos decorativos acordes con las nuevas tendencias renacentistas. Posee también elementos retardatarios del gótico, como puede observarse en la fachada hastial o de los pies de la Iglesia, que en este caso es la principal. Tiene planta de de cruz latina con tres naves y girola en el presbiterio, está cubierta de bóvedas de terceletes. 
En la girola se alternan los tramos rectangulares y triangulares. Las bóvedas descansan sobre esbeltos pilares fasciculados. El coro se encuentra opuesto al altar mayor como es frecuente en las catedrales españolas, aunque parece ser que se pretendió que fuera elevado a los pies del templo, siguiendo el modelo reciente de los Reyes Católicos en San Juan de los Reyes de Toledo.
El exterior presenta paramentos compartimentados por contrafuertes y dejar ver la influencia mudéjar en lo decorativo. En la zona sur de la Iglesia se construyen el claustro, la sala capitular y la sacristía. El interior del templo es ornamentado con importantes obras de los mejores artistas del momento. El Retablo Mayor -tristemente desaparecido- era obra de Felipe Bigarny, gran escultor perteneciente al grupo de artistas que trabajaron para los Reyes Católicos. Juan Francés realizó la rejería de la Iglesia de la que aún pueden verse hermosos ejemplares.

El Cardenal Cisneros consiguió para la Iglesia de los Santos Niños el título de “Magistral” en 1519. Como es bien sabido, esta dignidad sólo la disfrutan dos iglesias: la de San Pedro en Lovaina y la de Alcalá. En la actualidad el templo complutense comparte este título con el de “Catedral”, al ser la sede del Obispo diocesano.
Cripta de los Niños


La Torre de la Iglesia fue construida tras un largo periodo de tiempo, ya que en 1527 se encarga a Rodrigo Gil de Hontañón, quien decide elevar la torre en el mismo lugar en que se erigía la anterior, ya no muy adecuada tras la gran remodelación cisneriana. Realizada en buena sillería con un gran cuerpo base al que se le adosan unas pilastras y dos cuerpos superiores de campanas que Gil de Hontañón no vería construidos. La torre, concluida en el siglo XVII, es rematada por un chapitel de influencia flamenca siguiendo la tradición herreriana.

 
La construcción de la Iglesia Magistral queda finalizada durante el reinado de Felipe III, cuando se completan el claustro y la sala capitulares actuales.En los siglos XVII-XX el templo no sufre transformaciones importantes. Pero sí lo son las intervenciones del arquitecto segoviano Cabello Lapiedra a comienzos del siglo XX (1902-1932): derriba las casas y las capillas anexas a la fachada norte del edificio así como las existentes en la girola, con el “fin” de unificar y dejar exentas las fachadas tanto interior como exteriormente. A comienzos de la Guerra Civil española el templo es incendiado sufriendo un terrible deterioro. Hasta el año 1947 no se inician los trabajos de reconstrucción -programa de Regiones Devastadas-, centrándose en las bóvedas, la girola y la torre.

En la actualidad, tras la restauración de la Diócesis de Alcalá en 1991, la Iglesia Magistral es también Catedral, siendo la única catedral gótica de la comunidad de Madrid.

Seguidamente y ya un poco cansados, escuchamos las explicaciones del Palacio Arzobispal. Fue la residencia de los arzobispos de Toledo en Alcalá de Henares. Se tiene noticia de su construcción a partir del siglo XIII,  realizándose ampliaciones, mejoras y restauraciones hasta el siglo XIX. En su arquitectura se suceden estilos como el mudéjar, renacentista y barroco, siendo especialmente notable la intervención, en el siglo XVI, de Alonso de Covarrubias. En este edificio llegaron a residir diferentes monarcas castellanos, se celebraron sínodos y concilios y en él nacieron la hija menor de los Reyes Católicos y futura reina de Inglaterra, Catalina de Aragón, y el emperador alemán Fernando, hijo de Juana I “la Loca”. Además, es famoso por ser el lugar donde se realizó la primera entrevista entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón. A través de la Torre XIV se accede al Antiquarium que nos muestra los restos del Palacio Arzobispal, recreando las galerías del Ave María, el gran patio de Fonseca y la famosa escalera de Covarrubias.
Frente al Palacio Arzobispal
Palacio Arzobispal
Escudo del cardenal-infante  Luis de Borbón y Farnesio en la fachada principal del Palacio Arzobispal


Un Paseo virtual por el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.


Después al Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid que fue creado el 27 de noviembre de 1997 que tiene su sede en Alcalá de Henares, ocupando el edificio del antiguo Colegio Convento dominico de la Madre de Dios, en la plaza de las Bernardas, a la que dan igualmente el Palacio arzobispal y el Convento de San Bernardo. Su inauguración tuvo lugar el 25 de mayo de 1999. Allí vimos algunos mosaicos romanos, etc.

Entrada por la calle Mayor de Alcalá de Henares
Recorrimos la calle Mayor, calle que surge en el siglo XII como uno de los principales ejes de la villa medieval, que se desarrolla de forma radial alrededor de la iglesia de los Santos Niños. La calle Mayor unía la antigua plaza de la Picota (hoy de los Santos Niños) y la antigua puerta de Guadalajara.




Constituyó la zona comercial del barrio judío, y ha mantenido esa función comercial hasta la actualidad. Su aspecto, sin embargo, ha sido modificado a lo largo de los siglos.


Los originarios pies derechos o postes de madera de los soportales fueron sustituidos, durante los siglos XV y XVI, por columnas de piedra circulares, siguiendo órdenes de los arzobispos Carrillo, Cisneros y Tavera. En el siglo XIX, estas columnas fueron, a su vez, cambiadas por pilares. A pesar de ello, aún quedan ejemplos de las antiguas columnas de piedra; en éstas pueden apreciarse algunos restos de pintura de época barroca que corresponden a la celebración de las fiestas más señaladas, como por ejemplo la del Corpus.


Las casas de la calle Mayor estaban formadas por una planta alta (dedicada a vivienda) y una planta baja (dedicada al comercio). La planta alta tenía una galería cubierta o corredor que comunicaba a los habitantes de las distintas viviendas sin que tuviesen que bajar a la calle. Este corredor fue cegado a partir de la expulsión de los judíos de España en 1492, pero existen varios ejemplos en la ciudad que nos permiten hacernos una idea de cuál era su aspecto: el patio del 'Hospitalillo' o el de la antigua Hospedería de la Universidad.


Algo muy curioso de esta calle son las mirillas que hay sobre algunas de sus puertas. Se trata de un agujero cuadrado de unos diez centímetros de lado sobre la posición que ocuparía la persona que está llamando a la puerta de entrada y tapar el hueco con una tablilla de madera en el suelo de la planta, de tal modo que cuando alguien llamaba a la puerta, el dueño de la casa, veía de quién se trataba a través del hueco.

A partir del plan de urbanismo de 1848, la calle Mayor gana uniformidad en altura y alineación, y pierde esa irregularidad urbana que tanto encanto presenta en las localidades medievales, y que esta calle Mayor mantiene en varios grupos de casas. También se conservan algunos corrales o adarves, como el Corral de la Compaña y el de la Sinagoga (donde estuvo la parte trasera de la Sinagoga Mayor y la Escuela Talmúdica). La sinagoga menor estaba situada en la calle de Santiago.

Casa de Cervantes.

Documentada por Luis Astrana Marín en 1948, sufrió una importante reforma en 1956. Esta casa, cuya entrada original es el número 4 de la calle de La Imagen, fue el lugar donde nació, en 1547, y donde pasó parte de su infancia Miguel de Cervantes, hijo del también alcalaíno Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas.


El Ayuntamiento de la ciudad conserva la partida de bautismo del célebre escritor, fechada el 9 de octubre de 1547. El Archivo de Protocolos de Madrid posee otro documento, fechado el 18 de diciembre de 1580, donde el propio Miguel se declara nacido en Alcalá: "Ilustre Señor: Miguel de cerbantes natural de alcala de henares residente en esta corte digo que a mi derecho conbiene probar y aberiguar con información de testigos de cómo yo e estado cabtibo en la ciudad de argel ...".

Finalmente visitamos la Plaza de Cervantes que data de antes del siglo XIII, y aunque en un principio era una plaza situada extramuros del recinto amurallado, posteriormente quedó incorporada dentro de la ciudad, convirtiéndose a partir del siglo XVI en el centro urbano, social y económico, carácter que mantiene en la actualidad. Se llamó plaza del Mercado por ser el lugar donde se celebró, a partir de la Edad Media, el mercado semanal y la importante feria anual, concedida por el rey de Castilla en 1184. Así mismo, sirvió como escenario privilegiado para todo tipo de festejos públicos, incluidas las corridas de toros, hasta el siglo XIX. En el siglo XVII fueron soportalados sólo los dos laterales sobre los que tenía jurisdicción el Concejo. En el siglo XIX sufrió diversas transformaciones que le concedieron su aspecto actual. Fue en ese momento cuando cambió su nombre por el actual de plaza de Cervantes.


Monumentos de interés de la zona:

Ruinas de Santa María La Mayor (Capilla del Oidor y Torre).

Hasta 1936, en este lugar se alzó una de las parroquias de la villa medieval. Actualmente sólo se conserva la capilla del Cristo de la Luz, barroca del siglo XVII, y la capilla del Oidor, fundada a comienzos del siglo XV por el oidor del rey, don Pedro Díaz de Toledo, y en la que destaca un arco con yeserías góticas y la reconstruida pila donde Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547. En la actualidad es una sala de exposiciones. En un lateral de las ruinas se alza un monumento al biógrafo de Cervantes Luis Astrana Marín.

Monumento a Cervantes.

Inaugurado en 1879, la estatua de bronce es obra del escultor italiano Pedro Nicoli.

Teatro-Patio de Comedias.

Se trata de un edificio único en Occidente, ya que durante cuatro siglos ha sido local de representación de espectáculos públicos. El patio de comedias, construido en 1602, se convirtió en 1769 en coliseo techado, y se transformó en un teatro romántico en 1830, siempre sobre las estructuras anteriores. Dado su excepcional interés, en la restauración han sido conservados todos los restos de sus diferentes fases constructivas.

Quiosco de La Música.

Diseñado por el arquitecto Martín Pastells, este elegante quiosco fue realizado por la fundición Lebrero de Madrid en 1898.

Círculo de Contribuyentes.

Obra, así mismo, de Pastells, fue construido en 1893. Destaca su fachada de ladrillo y el salón noble, decorado con pinturas alegóricas del alcalaíno Felix Yuste en 1901.

Ayuntamiento.

Antiguo colegio-convento de San Carlos Borromeo o de los Agonizantes, fue transformado en 1870 para albergar la casa consistorial. La fachada es de estilo ecléctico y el salón de sesiones está decorado con estucos. Guarda una importante colección de pinturas y otros objetos artísticos e históricos.

Universidad

Un capítulo especial se merece la Universidad. En 1499 el Cardenal Cisneros fundó lo que hoy en día es un símbolo para el turismo en Alcalá de Henares. En su interior se entrega uno de los premios de literatura más importantes en Lengua Castellana, el Premio Miguel de Cervantes y su fachada principal te dejará atónito cuando viajes a Alcalá de Henares.

Foto de grupo


(Información obtenida en gran parte de las guías turísticas)