lunes, 7 de marzo de 2016

CASA-MUSEO DE ZURBARÁN. Viaje a Extremadura.

SEGUNDO DÍA. Domingo 28 de febrero de 2016.

Tras levantarnos a la hora convenida, nos tomamos en el Hotel Leo un buen desayuno extremeño, a base de tostadas con cachuela, diferentes tipos de patés, aceite, tomate, etc. y su correspondiente café en vaso largo de cristal.

El día amaneció soleado, con algunas nubes y un poco más templado que el sábado. El viento había amainado y se estaba muy bien al solecito. Enseguida cargamos las maletas y nuevamente "carretera y manta", ahora Fuente de Cantos,  a unos 20 kilómetros de Monesterio. Allí nos esperaba Jorge, encargado de enseñarnos la Casa-Museo de Zurbarán.

Casa-Museo de Zurbarán. Calle Águilas, 37 - Fuente de Cantos

Llegamos enseguida, antes de la hora acordada, por lo que dimos un paseo por el pueblo. Finalmente llegamos, y efectivamente allí estaba Jorge, un chaval joven que nos explicó el museo detalladamente. Muy bien. La visita es gratuita.

La vivienda de Francisco de Zurbarán ha sido rehabilitada con fondos Europeos y dispone de las más modernas tecnologías para trasladar al visitante a la época del genial pintor extremeño. La Casa se encuentra distribuida originariamente en varias estancias, salas y habitaciones, que han sido restauradas de modo que exista un orden lógico de recorrido.

Sala de Recepción de la Casa-Museo de Zurbarán

La visita comienza en la Sala de Recepción, donde el visitante se siente que forma parte del ambiente rural y místico que envuelve a Zurbarán, mediante un juego de luces y músicas que te traslada de inmediato a aquella época. Se puede recorrer la casa de forma totalmente íntima o en grupo como nosotros, eso sí, no más de 8 o 10 personas por lo pequeñas que son las habitaciones.
El famoso 'Agnus Dei' de Zurbarán


Hay auriculares si se desea visitar la casa en total privacidad, que los facilita Jorge, el guía. También si se desea se puede obtener una información detallada mediante un sistema de audios y videos a través de tablet, teléfono o smartphone que complementan los paneles informativos e imágenes del Centro.



Como nosotros éramos un grupo de 12 personas con el conductor y su mujer, fue el guía quien nos acompañó y explicó minuciosamente todo el Museo.



Bodegón con cacharros

La Sala Primera, llamada “Zurbarán”, representa la personalidad de nuestro ilustre pintor, reflejada fielmente en su obra y, en concreto, en el Bodegón de tazas y vasos. En esta misma sala tiene su espacio su hijo Juan de Zurbarán, desconocido para la mayor parte de la población, que trabajó junto a su padre y muere muy joven.


Sala Extremadura. Cristo en la Cruz






















La Sala segunda, llamada  “Extremadura”, donde se da un repaso a su obra monástica. Zurbarán regresa de Sevilla, organiza su taller en Llerena y comienza a realizar pinturas religiosas. Especial mención a su Obra Cristo en la Cruz de 1927, que será decisivo para su futuro por los numerosos encargos que recibe de distintas ordenes religiosas tras su realización, gozando de un enorme reconocimiento y siendo nombrado Maestro Pintor.
 

Inmaculada Concepción



La Sala tercera, llamada  “Sevilla”, denominada así por la gran cantidad de obras marianas, Inmaculadas y  escenas religiosas que realiza, haciendo uso de la pintura como medio de difusión del fervor sevillano de la época hacia la Virgen María.






 La Sala cuarta, llamada  pasillo de “Las Santas”, una exposición en pequeño formato de las innumerables Santas que Zurbarán pintó, cuyo objetivo es que quien visualice estas obras las reconozca como obra del pintor en adelante.





La Sala quinta, llamada  “Madrid”, hace un repaso a sus estancias en Madrid, visitas a la Corte, realizando su pintura para el Salón de Reinos o salón grande del antiguo palacio del Buen Retiro, última etapa y muerte.

Defensa de Cadiz contra los ingleses

La Sala sexta o Polivalente, donde conocemos Fuente de Cantos y se exponen trabajos y proyecciones sobre el pueblo, la Vía de la Plata y otros temas. Dos pantallas táctiles de gran formato permiten acceder al resto de documentación y publicaciones sobre Zurbarán, redes sociales y web.

Por último, “El patio”, diseñado para relajarse tras la visita, disfrutando de la música ambiental de este Siglo de Oro.

Finalizada la visita tuvimos sesión de fotos.

Los zurbaneros Piedrasantas y Sebastián
Antonio en estado místico
Isabel y Andrés

domingo, 6 de marzo de 2016

ALMUERZO EN LLERENA Y VISITA MONASTERIO DE TENTUDÍA

PRIMER DÍA. Sábado 27 de febrero de 2016.

A las 13:00 horas continuamos nuestro camino hacia Llerena donde teníamos reservado el almuerzo en el Restaurante La Fábrica. Justo a mitad de camino entre Fuente del Arco y Llerena pasamos por las ruinas romanas de Regina, una antigua ciudad romana, fundada en el siglo I d.C. que hoy día tiene bien conservado teatro romano y el foro. Cuando se va con tiempo es conveniente visitar el centro de interpretación en Casas de Reina, donde se puede conocer la ciudad y admirar la Dama de Regina. Como ya íbamos con retraso, según lo previsto, pasamos de largo y nos conformamos con mirar por los cristrales del microbús.

Teatro romano y el foro de Regina

Dama de Regina



Llegamos a Llerena y antes de dirigirnos al restaurante hicimos una breve visita al pueblo, pues coincidía que era el Día de la Matanza Didáctica Extremeña y Feria del Embutido, que se celebraba en la Plaza Mayor con degustación de las carnes del cerdo ibérico una vez aliñadas, acompañadas de un gran cocido extremeño, que en enormes peroles se preparaban en el centro de la plaza. Había también instalados en la plaza diferentes stands donde se podía adquirir todo tipo de embutidos ibéricos y tomar unas cervecitas. A continuación dimos un paseo por algunas calles deteniéndonos junto a la bonita torre de la Iglesia Mayor. Como no teníamos más tiempo, una lástima, nos fuimos al restaurante.





Día de la Matanza Didáctica Extremeña y Feria del Embutido en la Plaza Mayor de Llerena
Antigua Fábrica de Harinas y Sémolas. Hoy Hotel y Restaurante.

El Resturante La Fábrica es un edificio del siglo XX donde su antigua actividad era una harinera. En la ubicación de las viviendas de los antiguos señores se encuentra actualmente rehabilitado el hotel, que cuenta con una pequeña capilla, la cual ha sido adaptada como recepción y en su techo luce una preciosa cúpula original de su época.

El restaurante donde la armonía de la luz natural y la claridad que transmiten sus grandes ventanales hacen que el almuerzo sea de ensueño. La vegetación de las plantas ubicadas en su patio, harán del lugar un ambiente romántico y paisajístico.
Restaurante La Fábrica (Llerena)

Como aperitivo pedimos un plato de jamón y queso buenísimos, un poco caro, eso sí. Y una rareza en los tiempos que corren, como es un plato de pajaritos fritos, una docena, que nos supieron a pocos. Muy buenos también. El resto a la carta, muy buena la sopa de mariscos y la caldereta de cordero.

Restaurante La Fábrica (Llerena)
Isabel y Maruja


Se nos hizo un poco tarde y pasadas las 16:00 horas salimos con dirección al Monasterio de Tentudía. Cuando llegamos estaba recién cerrado, por lo que no pudimos verlo por dentro. Aunque algunos ya lo habíamos visto, la mayoría se tuvo que conformar con los exteriores. Las vistas desde lo alto del Pico de Tentudía son espectaculares. Se puede apreciar gran parte de la comarca, con los paisajes de dehesas y las sierras típicas del sur de Badajoz.



El Monasterio de Tentudía, se encuentra en la cima de la carretera que va de Calera de León al monasterio. Es el punto más alto de la provincia de Badajoz con 1104 metros.


Mucho viento y frío delante del Monasterio de Tentudía

Vista general del Monasterio de Tentudía

La leyenda sobre el Monasterio de Tentudía tiene su origen en el siglo XIII, durante la Reconquista, cuando el monarca Fernando III El Santo encargó al maestre Pelay Pérez Correa, de la Orden de Santiago, tomar a los sarracenos las sierras de la comarca de Tentudía. A lo largo de la batalla decisiva, las tropas cristianas veían cómo se acercaba la noche y no conseguían su objetivo. El maestre, desesperado, imploró a la Virgen gritando: ¡Santa María, detén tu día! Y la tradición dice que el sol se detuvo en el horizonte el tiempo suficiente para lograr la victoria.

Claustro del Monasterio de Tentudía




El maestre Pérez Correa mandó construir una pequeña ermita para honrar este milagro, bajo la advocación de Santa María de Tudía (Tentudía). El edificio original se fue ampliando en etapas sucesivas por los maestres de la Orden de Santiago.



Patio y pozo del Claustro del Monasterio de Tentudía




Con la construcción del Conventual en la localidad cercana de Calera de León, en el siglo XV, la zona se convirtió en uno de los centros más importantes de la Orden de Santiago. Y a principios del siglo XVI, el Eremitorio de Santa María de Tudía fue declarado Monasterio por el Papa León X, lo que supuso la adjudicación de grandes privilegios y el monasterio fue adquiriendo más importancia.



La Orden encargó en 1518 un retablo al prestigioso maestro azulejero Niculoso Pisano, de origen italiano pero afincado en Sevilla. Este retablo es probablemente uno de los elementos más importantes del monasterio en la actualidad. En el retablo se puede apreciar una placa con la inscripción: Niculosus Pisanus Me Fecit A, D, 1518
Retablo e imagen de la Virgen de Tentudía

La imagen de la Virgen de Tentudía, de las llamadas de candelero, data del siglo XVIII. La Vicaría de Tudía comprendía nueve pueblos de la zona y a mediados del siglo XVI se creó un Colegio de Letras (humanidades), que estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XIX, época en la que el Monasterio fue perdiendo influencia y el edificio fue cayendo poco a poco en estado de abandono, cercano a la ruina en algunas ocasiones.



La parte exterior del edificio, de aspecto robusto, ha sufrido modificaciones y restauraciones diversas a lo largo del tiempo. El monasterio está considerado como una de las mejores muestras del mudéjar español. En el interior destaca el claustro de estilo mudéjar, datado a principios del siglo XVI. El claustro da acceso a la iglesia del Monasterio y a diversas dependencias.

Las capillas laterales se cubren con cúpulas sobre trompas, resultando unas estancias cuadradas que albergan sendos retablos cerámicos, el uno representando al apóstol Santiago y el otro a San Agustín. En la última capilla existen sepulcros con estatuas yacentes de maestres santiaguistas y gentiles hombres.





El edificio, en una sola nave, se realizó con piedra y mampostería. La fachada oriental está almenada, siguiendo la costumbre de la orden santiaguista de construir iglesias-fortalezas. El claustro del monasterio del siglo XVI fue construido totalmente de ladrillo al estilo mudéjar, dispone de cuatro arcos peraltados en la galería de la planta baja y cinco carpaneles en la alta. En el subsuelo tiene un aljibe en el centro.
Sepulcros con estatuas yacentes de maestres santiaguistas

El elemento más destacable de la construcción es el retablo mayor, realizado en 1518 por el famoso azulejero italiano, afincado en Sevilla, Franchesco Niculoso Pisano. En él se entremezclan los estilos mudéjar y renacentista en una rica armonía y colorido para repasar varias escenas de la vida de la Virgen. A la derecha del altar está la tumba del fundador también revestida por azulejos de la misma traza y estilo. Las capillas laterales están presididas por sendos retablos de azulejos de época más tardía dedicados a Santiago y San Agustín, enmarcados por impresionantes orlas barrocas. Preside el templo una interesante imagen de “candelero” de la Virgen de Tentudía del siglo XVIII.

El edificio está declarado de Interés Histórico Nacional. Diversos procesos de restauración han devuelto a este edificio parte de su antiguo esplendor.  


Piedrasantas y Maruja delante de la puerta cerrada del Monasterio
Y nos dieron más de las seis de la tarde allí pasando frío. Nos dirigimos al pueblo de Monesterio, donde teníamos reservado alojamiento en el Hotel Leo y hasta allí llegamos. Es un hotel de dos estrellas, suficiente para pasar una noche y descansar. Estuvimos aproximadamente una hora descansando y nos fuimos a ver el pueblo y tomar algo. Era tanto el frío, que nos refugiamos en el animado bar Puerta del Sol. Pasado un rato, volvimos a tener la intención de ir al centro, pero nuevamente el viento y el frío nos llevó al restaurante El Rinconcillo que está a unos 10 metros del anterior, donde cenamos.
Hotel Leo


 Antes de acostarnos, tuvimos una bonita y animosa sesión de karaoke.








sábado, 5 de marzo de 2016

ERMITA VIRGEN DEL ARA. Viaje a Extremadura.

Vista panorámica de la Ermita Virgen del Ara
PRIMER DÍA. Sábado 27 de febrero de 2016.

Terminada la visita a la mina, nos dirigimos hacia la Ermita de la Virgen del Ara que se encuentra muy cerca, a unos tres kilómetros. Llegamos alrededor de las 12 horas del mediodía y en la explanada que hay delante de la ermita, sacamos las vituallas del maletero del microbús y tomamos café con dulces, mientras esperábamos más visitantes por consejo de Pepi, la guía que nos enseñó espléndidamente la ermita.
Entrada porticada con arcos peraltados sobre pilares poligonales en la fachada sur a la Ermita

Conocimos en primer lugar la "Leyenda de la Ermita de Nuestra Señora del Ara".
Princesa Erminda y su padre, el rey moro Jayón


Habitaban en esta zona la Princesa Erminda y su padre, el rey moro Jayón, que era ciego. Bien pudiera ser que estos personajes de la historia, fueran reyezuelos Taífas, es decir, los pequeños reyes que en el último periodo de la dominación musulmana habitaban en la península. Un buen día la Princesa se encontraba jugando junto a una fuente y se le apareció la Virgen María, en forma de una joven doncella, sobre la copa de una encina. Esta aparición se hizo más frecuente, hasta que un día vio brillar sobre la cabeza de la jovencita una aureola destellante.


Erminda le preguntó:
- ¿Quién eres?
- La Virgen María, -le contestó la jovencita-.
- Pues entonces, si eres la Virgen ¿por qué no le devuelves la vista a mi padre?
- Lo haré, pero cuando os convirtáis al cristianismo.

Al convertirse Erminda y Jayón, éste recobró la vista. Entonces comenzó a levantarse una capilla en su honor en un lugar muy cercano, donde hoy figura una cruz de hierro. Pero lo que construían durante el día, por la noche se derrumbaba. Así, el rey empezó a tener miedo y trató de huir del lugar, pero al intentar atravesar la Ribera del Ara, el agua se lo impidió.
Cruz en el lugar donde se empezó a construir la ermita que la Virgen no deseaba


Habló con la Virgen y Ésta le dijo que la ermita que estaba construyendo se le derrumbaba porque no la hacia en el lugar que Ella deseaba. Es decir, en la encina donde se aparecía. Así pues, se levantó la ermita en el lugar en el que hoy existe, y se dice que la encina se cortaba y volvía a retoñar.

La construcción de la ermita la realizaron todos los moros convertidos y uno que abandonó renegando su fe cristiana, fue castigado por los demás poniéndolo preso de corma (especie de cepo formado por dos tablas que lo ponían en los pies para que no pudiera moverse) y cadenas. Después se vería libre de este castigo por mediación de la Virgen.
En la explanada delante de la ermita

Hay además otras leyendas relacionadas con esta ermita, como la del aceite, la del tesoro o la de San Antonio. Ésta última cuenta que la imagen de San Antonio con su niño que se encuentra en la ermita de la Virgen del Ara, tiene el poder de dar novio a quien lo busque de la siguiente manera: las muchachas solteras del pueblo secuestraban al niño y lo mantenían en su casa hasta que les salía novio,  una vez concedido el deseo lo devolvían a su sitio sin que nadie las viera.
Maruja y Piedrasantas delante de la entrada porticada con arcos peraltados sobre pilares poligonales

El Santuario de Nuestra Señora del Ara, se encuentra situado en las estribaciones de Sierra Morena y a unos siete kilómetros de Fuente del Arco. Es conocida como la "Capilla Sixtina de Extremadura" por los frescos de su techo.


Subimos al Camarín y Pepi (la guía) nos rodeó la Virgen para verla de cerca
La ermita Virgen del Ara se halla al sur de la provincia de Badajoz, en el límite con Andalucía, ocupando junto con Reina, Trasierra y Fuente del Arco, un marco geográfico y ambiental de carácter diferente a la zona norte de la Campiña Sur de Extremadura. Su orografía, más complicada y de cobertura vegetal más rica, determinada por las sierras de San Bernardo y San Miguel, se conecta ya con los escabrosos dominios iniciales de Sierra Morena. Las localidades mencionadas se localizan en el eje de los viejos itinerarios y calzadas que unían Córdoba y Sevilla, con Mérida.

Todo el paraje que lo circunda resulta ser de gran riqueza arqueológica, aflorando sobre todo, restos romanos, lo que nos lleva ha sospechar de la posible existencia de algún centro religioso y cultural pre-cristiano.


Cuadro que estuvo colocado en el Camarín

El santuario lo mandó edificar, casi a sus expensas, el prior santiaguista Don García Ramírez. La construcción data de finales del siglo XIV principios del XV, y en un principio no existía nada más que la iglesia sin espadaña ni camarín, y unas construcciones anexas de las que aun hoy quedan restos.

Concluída la iglesia en 1494, existían dos casas de morada junto a la ermita, la ocupada por el santero y la que acogía a los que venían a velar, más una bodega. En 1549 ya existía la Sacristía, aunque reformada posteriormente para la construcción y acceso al Camarín. Los arcos tapados que se observan indican que formaron una galería abierta, como se refleja en la documentación de 1549.

La arquería de la fachada sur de la Iglesia, de estilo mudéjar está compuesta por arcos muy peraltados que se apoyan sobre pilares poligonales, (los únicos que hoy permanecen al descubierto), los de oeste y norte fueron cegados al levantar las construcciones anexas.

Tras la arquería observamos una puerta de acceso al interior del templo con arco de herradura enmarcado en alfiz, donde aparecen restos de columnas romanas.


Vista de la única nave cubierta con bóveda de cañón con las 24 escenas del Génesis
A finales del siglo XVI la iglesia era la misma que ahora contemplamos, salvo que no contaba con la espadaña (campanario), ni con el camarín. Se debió contar con algún pequeño campanil sobre el arco toral, ya que encima de dicho arco, hasta 1494 se encontraba una esquila y en 1603 se compró la campana de la ermita de Nuestra Señora del Ara.


Pinturas de los muros
En el interior de la Ermita de una única nave, se cubre mediante bóveda de cañón de estructura poco frecuente, presenta diseño con acusado peralte sustitutivo quizás, de una cubierta de madera anterior.

En 1736, se finalizaron las pinturas de la bóveda del Santuario, con un magnífico programa iconográfico desarrollado sobre la bóveda de la iglesia, de autor desconocido aunque probablemente de la escuela llerenense, y evocando de forma directa creaciones de grandes maestros. Por estas fechas debió colocarse el Retablo mayor.

 El Camarín, se terminó a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII. La obra del Camarín, exigió la ampliación de la antigua Sacristía, prolongándose más allá del espacio ocupado por la capilla mayor hasta el límite del propio camarín. Es de planta cuadrada, sobre la que emerge un cuerpo octogonal con linterna de media naranja, de clara influencia barroco-renacentista.


Retablo barroco de tres calles, con abundante profusión de elementos escultóricos
La Capilla Mayor, que se abre a la nave central por un gran arco toral, reduce su anchura a poco más de 5 metros y su profundidad es de 4 metros y setenta y cinco centímetros. Dicha capilla se divide en dos tramos, señalados en superficie por delgadas columnas adosadas y se cubre con bóveda de crucería. El testero queda ocupado por un hermoso ejemplar de retablo barroco de tres calles, con abundante profusión de elementos escultóricos casi de bulto redondo. 
Bóveda de crucería de la Capilla Mayor

En la calle central a los pies de la imagen titular, se colocan las imágenes de bulto del rey Jayón y su hija, a través de un gran ventanal, (lugar en el que se coloca la imagen), queda abierto el Camarín, estancia de planta cuadrada con pilastras en los ángulos que facilitan el paso a las pechinas de la cúpula. El acceso a dicho Camarín se logra por espaciosa escalera que arranca de la sacristía, estancia también abovedada por cañón sobre lunetos y dividido por dos tramos en fajón, con una superficie de 9,15 por 4,25 metros.

Los maestros pintores recurrieron a compartimentar el espacio de la bóveda de la nave de la iglesia en grandes recuadros, insertos en una retícula formada por una fantasía grotesca a base de figuras femeninas aladas de raíz vegetal y carnosos roleos. De esta manera logran veinticuatro rectángulos que, junto con los dos cuartos de círculo del muro del coro alto, hacen posible el desarrollo de otras tantas escenas del libro Génesis. Cada una de estas escenas se numeran, del 1 al 26, para formar determinados bloques, ya que no siguen linealmente el texto bíblico y se acompañan de la pertinente leyenda extraída del mismo texto.


Arco que separa la Capilla Mayor de la nave principal de la Ermita
La historia de la creación, paraíso, destierro e hijos de Adán y Eva, se distribuye en doce escenas (números 1 a 12), la de Abraham, desde su encuentro con Melquisedec hasta el sacrificio de su hijo, en otras cinco (números 13 a 17), la del Diluvio, desde la Torre de Babel hasta el Sacrificio de Noé, en cinco (números 18 a 22). Las cuatro restantes se destinan a la historia de Issac y Rebeca (números 23 a 26).


En la bóveda del coro se han dispuesto, a los ángulos, cuatro bellas figuras femeninas, acompañadas de diversos atributos, que vienen a representar los cuatro puntos cardinales y los signos correspondientes del Zodiaco.



Pinturas de los muros
La superficie de los muros se decora en la parte superior con un simulado entablamento por el que discurre un original friso de poderosos roleos vegetales, en el que se insertan figurillas y algunos animales. Un continuo de rectángulos, bajo este entablamento, acoge alternativamente, un tema floral y una estación de Vía Crucis. Por fin, en la parte inferior, aflora un continuo de cuerpos prismáticos en sesgo, en cuyos netos se dibuja una ventana de arco conopial, produciendo así la ilusión de un ordenado paisaje arquitectónico.

Entre 1550 y 1575 varios elementos del templo se cubrieron con azulejería (de la Cartuja de Sevilla), las gradas del Altar Mayor, los asientos que rodean el templo y los frontales de los altares laterales.

En la actualidad se encuentran restauradas la mayor parte de las pinturas excepto las que hay tras los retablos laterales y el Altar Mayor.

La ermita fue declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, el 2 de octubre de 1993.

La visita, así como la guía son totalmente gratuitas.

Vista general de las pinturas de la Ermita

Vista de la espadaña y arcos de la fachada norte cegados
Fuente del Patio de la Ermita

viernes, 4 de marzo de 2016

MINA LA JAYONA. Viaje a Extremadura.

PRIMER DÍA. Sábado 27 de febrero de 2016.

Desde hacía bastante tiempo que el grupo de amigos, que habitualmente nos reunimos en armoniosa aparcería los fines de semana, teníamos ganas de realizar este viaje. Isidro había intentado en varias ocasiones convencernos de las bondades de los lugares que podíamos visitar y por fin se hizo realidad.

Convenimos que era primordial utilizar un microbús para poder ir todos juntos y evitar los problemas que ocasionaría llevar varios vehículos particulares. Así lo hicimos y contratamos con Ledesma que nos hizo la mejor oferta. Aunque todo el grupo no pudo venir, sólo cinco matrimonios y el conductor con su mujer, que nos acompañó en el viaje.

A las ocho de la mañana del sábado estábamos todos en la Avenida Marcos Redondo, donde habíamos quedado para la salida. Comenzamos nuestro viaje con Ángel al volante en una mañana muy fría, de perros.
Aparcamiento a la entrada, junto a la carretera. Hay que subir andando unos 150 metros

Los mineros: Sebastián y Piedrasantas, Isidro y Maruja, Antonio y Eva, Pepe y Josefina, Andrés e Isabel

A las diez ya estábamos en la entrada a la Mina La Jayona en Fuente del Arco, nuestro primer destino y nuestra primera visita. Atrás habíamos dejado Peñarroya, Fuente Obejuna y Azuaga, entre otros pueblos por los que habíamos pasado. En la Mina La Jayona nos esperaba María Eugenia, la guía oficial con la que visitaríamos la mina. Esperamos un poco a otros grupos para comenzar la visita, mientras tanto fuimos a los aseos, jugueteamos un poco con los cascos de protección y nos hicimos algunas fotos.
Dentro del Centro de Visitantes

Enseguida comenzamos el recorrido con María Eugenia que iba explicando magníficamente todos y cada uno de los detalles, tanto históricos, económicos, sociales y de toda índole relacionados con La Jayona.

Fue declarada Monumento Natural en el 1997, y es posible que la primera utilización de la Mina fuera en época romana, pero la explotación propiamente dicha comienzó en 1900 y se prolongó hasta 1921, cuando se abandonó la actividad.
La mina en explotación, se observa bien el teleférico y los cables

En este período de tiempo se extrajeron 270.000 toneladas de mineral, que hasta 1905 era transportado a la fundición de Fuente del Arco con animales de carga. A partir de ese año con ayuda de un teleférico que llegaron a construir sólo con ese fin, incluso este proyecto dio la oportunidad a esta zona de tener comunicación por tren, pero al no prosperar el negocio por diversas razones se abandonó.

La explotación seguía las vetas de mineral sin ningún plan de labores fijo. Más de 400 mineros, con la ayuda de picos, palas y dinamita, avanzaron en profundidad (11 niveles) y lateralmente hasta dejar el hueco actual. Los restos de la actividad minera están por todos lados, ayudándonos a tener una visión muy clara de lo que allí pasó a principios del siglo XX. A medida que se avanzaba en la extración se dejaban columnas de roca a modo de refuerzo, para poder acceder por ejemplo a niveles más bajos en busca del mineral.  En  los restos de la mina se pueden encontrar mineralizaciones metálicas de todo tipo, planos de fallas con estrías, milonitas asociadas, deformaciones estructurales de diferente origen y escala.
María Eugenia en un momento de la explicación

Debido a las diferentes condiciones de humedad y temperatura existentes en el interior de la mina, se ha desarrollado una vegetación característica de zonas húmedas, constituida por helechos, plantas trepadoras, higueras, musgos, etc, en claro contraste con la vegetación típicamente mediterránea del exterior.
En los cantiles y roquedos anidan importantes colonias de aves rupícolas que conviven con insectos, reptiles, pequeños mamíferos y con murciélagos de diferentes especies, como el de "herradura". Al mismo tiempo y ya relacionado con la geología, la Mina ha quedado al descubierto numerosas y valiosas manifestaciones geológicas como contactos litológicos, mineralizaciones, procesos kársticos, procesos sedimentarios y, sobre todo, un plano de falla en el que pueden observarse estrías y espejos de falla.

El efecto final de lo que nos encuentramos cuando se entra en la Mina es un espacio mágico, lleno de contrastes de luz, de vegetación y de magia. La mina está dividida en cuatro niveles, tres de ellos por debajo del nivel de superficie y formados a su vez por pasadizos y galerías, alrededor del hueco central en el que se pueden apreciar restos de las construcciones utilizadas por los mineros. Como consecuencia de la actividad minera han quedado testigos de pequeñas construcciones y once niveles en los que se suceden andenes, galerías, plataformas, salas, etc, que hoy día constituyen un completo geoecológico de primera magnitud. De estos once niveles en la actualidad, sólo se pueden visitar los niveles 2, 3 y 4. Y por labores de mantenimiento, nosotros sólo pudimos recorrer el nivel 4.

En el nivel 2, que tiene 230 metros de longitud, los sonidos de las aves rupícolas, las estructuras minerales, la vegetación del fondo de la mina, el plano de falla y los juegos de luz de la Sala de las Columnas es lo de mayor interés.


Grupo de mineros y mineras con mucho frío


En el nivel 3, que tiene 160 metros de longitud, destacan los sonidos de las aves que se aprovechan de cualquier oquedad o resquicio de las rocas para construir sus nidos, y los juegos conicos en el último tramo del nivel.

Finalmente el nivel 4, con 297 metros de longitud, que pudimos visitar, se observan restos de la explotación minera, los contrastes de la vegetación del fondo y exterior de la mina, y desde los balcones y miradores, la gran riqueza geológica del hueco central de la misma.

Para visitar la mina "La Jayona" es conveniente pedir información y cita previa llamando al teléfono 667 756 600.

Los lunes está cerrada.